Cuando los valores individuales se convierten en proyectos colectivos

El proyecto de colaboración de la Escuela Suiza de Barcelona con CASA SOLIDARIA nace de la iniciativa de dos tutores de la 10ª clase (equivalente al 4º de ESO) que buscaban involucrar a los chicos y chicas en actividades solidarias como parte del proyecto de formación integral.

A principio del curso escolar solicitaron la colaboración de padres y alumnos para hallar el proyecto adecuado. Los requisitos estaban claros: debía ser un proyecto en el que los alumnos invirtieran tiempo y dedicación y, sobre todo, que les ayudase a conocer una realidad distinta de la burbuja social en la que ellos desarrollan su actividad docente diariamente.

Recibieron varias propuestas por parte de algunos padres y finalmente decidieron que la labor de Casa Solidaria era la más apropiada para realizar en grupo.

El primer día asistieron todos juntos para conocer la organización y saber en qué consistía la colaboración y quedaron muy impresionados, principalmente por la labor de los voluntarios que dedican tiempo y recursos a ayudar a los demás de forma desinteresada.

La coordinadora que les atendió desde el inicio, les explicó cuáles eran sus necesidades y cómo podían participar. A partir de ese momento organizaron a los chicos en grupos de 5 o 6 para que cada martes acompañaran a los voluntarios en su cometido. Preparar bocadillos, llevarlos hasta el punto acordado y colaborar en el reparto, eran las tareas encomendadas, acompañados por un tutor así como por padres voluntarios.

Tras varias semanas de colaboración, el entusiasmo de los chicos persiste y, aunque no dejan de sorprenderse con la realidad que perciben, la buena acogida por parte de todos, les motiva a continuar colaborando con más ganas, si cabe.

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